Las bombas de la serie GPX se sitúan en lo más alto de la gama por su capacidad de alcanzar hasta 600 bar de presión y trabajar con agua a temperaturas de 65 °C (149 °F). Su cabezal en Ecobrass aporta una resistencia extra frente al desgaste y la corrosión, garantizando un rendimiento fiable incluso en condiciones extremas.
Gracias a estas prestaciones, las bombas de la serie GPX resultan idóneas para su instalación en sistemas fijos de lavado y para acometer tareas de limpieza industrial intensiva, donde la combinación de alta presión y durabilidad marca la diferencia.














